El repaso final es la última hora en la que todo se arregla sin discutir. Después, cada cosa que aparezca será una conversación. Esta lista te lleva estancia por estancia con el presupuesto al lado, y termina donde termina la obra: por escrito, con fecha y con el último pago después del repaso y no antes.
La otra lista es para antes, cuando las instalaciones todavía están a la vista y todo se puede corregir sin romper.

No hay ningún papel obligatorio para una reforma de vivienda que se llame así, y no voy a inventarme uno. Lo útil es la lista de repasos firmada por los dos, con fecha, y una copia para cada uno. Y ojo con firmar un visto bueno general antes de haber repasado: la parte recibida y pagada se presume aprobada.
Depende de lo que hayáis firmado y no te puedo decir qué vale en tu caso. Lo que sí está escrito es el punto de partida: la obra por partes se puede recibir y pagar en proporción, y sin pacto el precio se paga al hacerse la entrega. Por eso el orden práctico es siempre el mismo: repasar, anotar por escrito y después pagar.
Lo que no se mira de frente: las siliconas en todo su recorrido, no solo en el trozo visible; los encuentros donde se juntan dos materiales; el fondo de los armarios; la pintura con luz rasante, y los desagües con el agua a tope en lugar de con un hilo. Y los remates de la última estancia, que es donde la obra siempre va con prisa.
Pídela siempre, y mira qué tipo de IVA lleva. Entre el reducido y el general hay una diferencia grande y depende de tu caso y de quién pone los materiales; los requisitos de la Agencia Tributaria están en iva de la reforma. Una obra sin factura te deja sin nada a lo que agarrarte si algo falla.
No. Estas herramientas funcionan sin cuenta y sin correo, igual que la calculadora y los planificadores. Existe una cuenta gratuita, pero es opcional y no la necesitas para nada de esta página.
En el almacenamiento de tu propio navegador, en este dispositivo, y en ningún sitio más: no se sube a ningún servidor, ni siquiera si tienes cuenta. Eso también quiere decir que no lo verás en otro móvil ni en otro ordenador, y que si borras los datos de navegación se va con ellos. Las claves exactas que se usan están en la página de privacidad.
Nada. Estas cinco herramientas son gratis y no tienen límite de uso, porque no cuestan dinero en ningún proveedor: se ejecutan enteras en tu navegador. Lo único de pago que hay en esta web es el Pack de reforma, y no hace falta para nada de aquí.
No, y no puede. Es una manera de ordenar lo que ves y lo que pagas, para llegar a la conversación con datos en lugar de con sensaciones. Quien firme la obra tiene que verla, medirla y responder de ella; lo que aquí ganas es saber qué mirar y cuándo mirarlo.