Sube una foto de tu cocina, elige un estilo y mira cómo queda la misma cocina con otro acabado. Los muebles, los electrodomésticos, la ventana y la puerta se quedan en su sitio; lo que cambia es el frente, la encimera, el salpicadero, el suelo y la luz. Ahí es donde se tuercen las decisiones de tienda: una cocina verde oscura se ve preciosa bajo los focos del expositor y puede apagarse del todo al lado de tu única ventana. Aquí comparas estilos contra tu propia habitación.
Si lo que estás pensando es cambiar de sitio el fregadero o poner una isla, eso son centímetros y fontanería, y se decide en el planificador.

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Dibuja tu cocina a escala triángulo de trabajo, ancho de paso y lo que cuesta una isla exenta.
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Sí, para el acabado: frentes, encimera, salpicadero, suelo e iluminación, dibujados sobre tu propia foto, de modo que tu ventana y tu luz real deciden el resultado. La colocación de muebles y electrodomésticos se mantiene, porque reordenar una cocina significa mover agua, desagüe y electricidad, y eso es una decisión de coste antes que de estilo.
Esa es justo la pregunta que esta herramienta responde bien. Genera la misma foto en dos estilos y ponlos uno al lado del otro: es una comparación más honesta que cualquier foto de catálogo, porque las dos versiones usan la luz que tienes.
Aquí no: una isla cambia la distribución y la instalación, no solo el acabado. Dibújala en el planificador de cocinas, que comprueba el triángulo de trabajo y el ancho de paso y pone precio a la instalación de una isla exenta, y esa distribución viaja después hasta la impresión.
Sí. Debajo de una impresión generada puedes subir una foto del producto, frentes, encimera, azulejos o grifo, y cambiar solo ese elemento en tu cocina. Una foto de expositor o de una muestra funciona bien.
Puedes, y a veces con eso basta. La diferencia está en cuatro cosas. Una: aquí la habitación se queda como está, con sus ventanas, sus puertas y sus aparatos en su sitio, mientras que un modelo suelto tiende a rediseñar el espacio (en nuestras propias pruebas el inodoro desaparecía una y otra vez). Dos: la imagen va unida a tus números, porque se genera con el nivel de acabado de tu cálculo y se lleva dentro la distribución que has dibujado. Tres: puedes meter tu propia bañera, tu azulejo o tu frente y que el resto de la habitación no se mueva. Cuatro: tu foto se limpia de datos de ubicación, se procesa una vez y no se usa para entrenar nada; en un chat de consumo eso depende de tus ajustes. Si solo quieres una imagen bonita que no pertenece a ningún presupuesto, un chat te vale.
Nada. La impresión es gratis con un límite diario, porque cada imagen cuesta dinero de verdad en el proveedor de IA y un botón gratis sin límite tendría que apagarse algún día. Aquí no hace falta registrarse ni dejar el correo, y no paso tus datos a nadie.
Va cifrada al modelo de imagen, se procesa una vez en memoria y se descarta justo después: la foto no se guarda en ningún servidor, ni antes ni después. El resultado vuelve a tu navegador, y solo llega a un servidor mío si has entrado en tu cuenta gratuita y pulsas guardar debajo de la imagen. Los datos de ubicación que puede llevar una foto de móvil se quitan antes de que la foto salga de tu navegador. No subas fotos con personas: se rechazan.
No. La calculadora, las páginas de precios y las herramientas funcionan sin registrarte y sin dar tu correo, y esta página no es una excepción. Existe una cuenta gratuita, pero es opcional: guarda el saldo de lo único de pago que hay aquí, el Pack de reforma, y guarda un cálculo o una impresión si tú pulsas el botón de guardar. Para nada de esta página la necesitas.