Durante la obra el dinero se va a trozos y a destiempo: un pago aquí, una factura de material allá, un extra que parecía pequeño. Apunta cada pago según pasa y verás en una sola línea cuánto llevas de tu presupuesto. Los extras que hayas anotado en la otra herramienta se cuentan aquí solos, así que no hay que sumarlos dos veces.
Los extras van en su propia lista, con la casilla de si están autorizados por escrito, y se suman aquí solos.

No hay una regla, y quien te dé un porcentaje se lo está inventando o lo está trayendo de otro país. Lo que sí hay es el punto de partida legal: si no habéis pactado otra cosa, el precio de la obra se paga al hacerse la entrega (artículo 1599). Cualquier anticipo o pago por fases es, por tanto, un acuerdo entre vosotros, y por eso conviene que el calendario de pagos esté escrito en el presupuesto.
Eso depende de lo que hayáis firmado, y no te puedo decir qué vale en tu caso. Lo que sí puedo contarte es cómo funciona la ley por defecto: la obra por partes se puede recibir y pagar en proporción, y la parte recibida y pagada se presume aprobada. Por eso el orden importa más que el porcentaje: repasar, anotar y después pagar.
Porque solo he encontrado una fuente española que le ponga número, y es la guía de baños: aconseja calcular un sobrecoste del 10 % al 20 %. Es una cifra de esa guía y de ese trabajo, así que la enseño donde toca y no la convierto en una regla para la cocina o para la vivienda entera.
Estará vacío. Todo vive en el almacenamiento del navegador de este dispositivo, no en una cuenta, así que no viaja contigo. Es el precio de no pedirte el correo, y me parece un buen trato.
No. Estas herramientas funcionan sin cuenta y sin correo, igual que la calculadora y los planificadores. Existe una cuenta gratuita, pero es opcional y no la necesitas para nada de esta página.
En el almacenamiento de tu propio navegador, en este dispositivo, y en ningún sitio más: no se sube a ningún servidor, ni siquiera si tienes cuenta. Eso también quiere decir que no lo verás en otro móvil ni en otro ordenador, y que si borras los datos de navegación se va con ellos. Las claves exactas que se usan están en la página de privacidad.
Nada. Estas cinco herramientas son gratis y no tienen límite de uso, porque no cuestan dinero en ningún proveedor: se ejecutan enteras en tu navegador. Lo único de pago que hay en esta web es el Pack de reforma, y no hace falta para nada de aquí.
No, y no puede. Es una manera de ordenar lo que ves y lo que pagas, para llegar a la conversación con datos en lugar de con sensaciones. Quien firme la obra tiene que verla, medirla y responder de ella; lo que aquí ganas es saber qué mirar y cuándo mirarlo.